Aprendizaje experiencial

Hasta hace algunas décadas circulaba el tópico de que la información nos hace libres, y  se valoraba a las personas por su coeficiente de inteligencia, etc. El aprendizaje estaba cimentado sobre un enfoque cognitivo, poniendo el énfasis en la interpretación y el procesamiento de la información para construir el conocimiento. De esta manera los individuos desarrollaban sus mapas cognitivos, mediante un proceso de aprendizaje que se circunscribía al ámbito de pensamiento (lo teórico) en detrimento del ámbito de la acción (la práctica).

Cada día más, se alzan voces desde nuevas corrientes filosóficas, psicológicas y pedagógicas, que insisten en buscar el equilibrio pensamiento y acción, teoría y práctica. Así como en el

terreno laboral, para encontrar trabajo,  la experiencia es un valor añadido de primer orden, también en el ámbito humano global (saber vivir) el aprendizaje experiencial es un valor en alza para el desarrollo de nuestras capacidades, superando al aprendizaje cognitivo. Los pensamientos testados en la fragua de la experiencia se convierten, poco a poco, en sabiduría vital.

 

 

Se comienza a concebir que las personas llevan dentro de sí las potencialidades necesarias para su desarrollo y evolución, que sólo se necesita del apoyo adecuado y de un entorno fértil y favorable para su maduración. Bajo esta visión, no se trata solo de introducir información de fuera hacia dentro, sino de que se abone y riegue el terreno para que germinen las semillas que ya existen en el interior. Tampoco se trata de cantidad, sino de calidad.

El enfoque del aprendizaje experiencial vislumbra que las personas aprendemos mejor cuando entramos en contacto directo con las propias experiencias y vivencias. Por ello busca poner en contacto al que aprende con una situación vivencial que lo motive y lo impela a reproducirla, con el fin de conocerla mejor, dominarla y utilizarla. El aprendizaje aumenta en la medida  que el individuo lo descubre e incorpora por sí mismo. El propio descubrimiento, la verdad incorporada y asimilada personalmente en la experiencia, no es una información que pueda comunicarse de manera directa a otro, a no ser en su grado más superficial.

Antonio Marí Planells

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